Descripción
El codo de tamiz alimentado a presión REKO separa los sólidos de las aguas residuales y de proceso mediante una placa de tamiz curvada de alambre en cuña. Apuntando la boquilla a la placa de cribado, se puede conseguir una filtración excepcionalmente fina de hasta 50 µm de ancho de ranura. La curva del tamiz no requiere consumibles, lo que contribuye a su excelente relación precio/rendimiento. El codo de tamiz REKO alimentado a presión está disponible en cuatro variantes y capacidades diferentes (de 18 m³/h a 162 m³/h).